8 Nov 2019

Testimonio de Alba

Enviado por Galsuinda

Acabo de encontrarme con Alba en unos comentarios y me da permiso para ayuda de otras madres. Dios la bendiga

Yo soy una de las mujeres que sufrió el síndrome post aborto.
Fue horrible lo único que quería era no vivir, es la sensación más horrible que una madre pueda experimentar. Yo no paraba de llorar y sufrir... y un día Dios me puso en el camino este proyecto y la persona que me llevo es una persona excelente. 
Dios puso todo esto en mi camino para sanarme y sacarme de ese infierno que he vivido.  
Mucho tiempo estuve mal pero gracias a Proyecto Raquel y las personas pro vida que me ayudaron hoy pude sanar y a día de hoy soy feliz: me he perdonado a mí misma y me siento perdonada por Dios y por mi bebé. Hacéis un trabajo excelente y tenéis mucha paciencia para llevarnos gracias!

Felicidades a ti, Alba, que has recuperado a tu hijo vuelves a vivir y  se te nota una gran alegría.

21 Dic 2018

Hazte socio de SpeiMater

Enviado por Galsuinda

  En estas Navidad en que Dios se hace Niño, es tiempo de pensar en los niños no nacidos. 

  En esta Navidad en la que María, a punto de dar a luz, no encuentra posada es hora de pensar en las embarazadas que no encuentran apoyo. Rellena el formulario de la y hazte una foto, envíala por WhatsApp o por email. 

13 Ene 2016

Testimonio de M

Enviado por Galsuinda

El drama del aborto

Testimonio de una mujer que ha sufrido un aborto provocado

Soy soltera y hace cuatro años mantuve una relación con una persona que tenía problemas psicológicos. Todo fue muy rápido... Las mujeres a veces tenemos relaciones sin quererlo. Lo dejé porque era una persona que no me podía hacer ningún bien. La verdad es que ni me di cuenta de que estaba embarazada. Pensaba que con 40 años no me podía quedar embarazada pero cuando me di cuenta estaba de 3 meses. Para mí fue un golpe.

Nunca había pensado en tener hijos, no me preocupaba. Pero aquel hombre me insistía de forma enfermiza que quería un hijo; quería un hijo para él. Hasta me llegaron a llamar sus padres. Todo era muy raro. Todo esto me afectó.

Me planteé que, aunque el padre de la criatura no me convenía para nada, podía aprovechar para ser madre. Pero me di cuenta de que todo esto sería un drama para mí y me ofusqué. Y cuando estás ofuscada tomas malas decisiones, de manera que yo cometí el error de hacérselo pagar todo al niño.  Fue un gran error.

Lo más curioso es que yo siempre había criticado el aborto. Siempre había pensado que nadie tiene derecho a quitar la vida a otro. Yo siempre criticaba las mujeres que lo hacían. Pero ahora las puedo entender porque a veces en la vida te encuentras en situaciones en las que realmente se te va la cabeza. Estás muy ofuscada, y te sientes muy sola, porque aunque parezca que la gente te acompaña mucho, no es verdad.

En aquel momento la única cosa que yo buscaba era que alguien me apoyara porque yo no quería abortar. Deseaba que me dijeran que era un error. Pero la única cosa que me dijeron fue: “Tú eres la mujer, tú debes tomar la decisión, nadie puede decidir per ti. Haz lo que tú creas y yo te apoyo.” Y éste era el gran error, porque yo no tenía capacidad para decidir, y entonces decidí mal.

En mi cuerpo había una mezcla de emociones muy fuerte. Hasta mi cerebro iba trabajando aquel día. En un momento dado yo pensaba “¿Estará bien el niño?”, y yo no quería abortar de ninguna manera. Pero todo fue tan rápido que no me dejaban ni pensar... No había nadie que me ayudase, no me sentía apoyada. Si alguien me hubiese dicho “¿Estás segura?, ¿Quieres pensarlo?” yo hubiese dicho: “Sí, sí, quiero pensarlo”, y en cambio me decían: “Es lo mejor que puedes hacer. Si has venido aquí es porque no estás capacitada para tener un hijo, lo mejor es que abortes”. También pregunté: “Pero,¿el niño padecerá?”. Entonces me dijeron que todas lo preguntan, y que: “No, no, no pasa nada, todo es una liberación”. Todo lo que me iban diciendo no tenía nada que ver con la realidad.

El problema era que me decían que no era madre, y esto es mentira porque yo me sentía madre aunque me dijeran que no lo era. Yo nunca he tenido instinto maternal, los niños nunca me han gustado mucho... pero desde entonces yo tengo este instinto y ahora me gustan los niños, y lo más fuerte es que yo he sentido en mi cuerpo que realmente hay una unión entre la madre y el hijo que yo nunca hubiese pensado.

Cuando hube abortado me arrepentí mucho. He conocido otras personas que también han abortado, de diferentes edades, jóvenes y más mayores, y para todas ha sido un drama. Es un drama terrorífico, que no se puede explicar. Nadie lo puede entender, sólo las que lo hemos pasado.

Yo he estado cuatro años intentando sobrevivir, porque quedé tan tocada que solo esperaba que la vida fuese muy corta para morirme muy pronto. Es un infierno. La muerte de mis padres fue un drama porque yo era muy jovencita, pero esto fue un millón de veces peor. No se puede explicar. Yo tenía sentimientos encontrados, por un lado estaba el hecho de que yo era la madre y había matado a mi hijo, había decidido que no naciera; y por otro yo sentía todo el dolor por la muerte de mi hijo.

Además, cualquier bebé que veía deseaba llevármelo, porque mi cuerpo necesitaba tener a mi hijo. Eran unos sentimientos muy duros. Tenía mucho insomnio, soñaba continuamente niños triturados, era horroroso. No podía dormir, no me podía concentrar, tenía un sentido de culpabilidad brutal, me sentía muy, muy culpable.

Si no encuentras a alguien que te de una mano, el aborto es un trauma para toda la vida, y ya no puedes estar en paz contigo misma. No puedes seguir adelante. Yo ahora vuelvo a estar bien y en paz gracias al Proyecto Raquel. Gracias a este Proyecto, yo, totalmente arrepentida, he encontrado a alguien que realmente me podía perdonar. Ahora yo creo firmemente que este alguien que me ha perdonado es Dios y que por El he encontrado la paz y estoy bien. Yo también me he perdonado y me he reconciliado con mi hijo.

Quiero dar este testimonio porque no se habla nunca del drama del aborto, y creo que hay muchas mujeres que han pasado lo mismo que yo y no saben que es posible volver a encontrar la paz en esta vida. Yo les quiero decir que en el Proyecto Raquel ellas pueden reencontrar la paz i la reconciliación gracias a la Misericordia del Señor.

          M.

       Proyecto Raquel: 603 462 038 
projecteraquelbarcelona@gmail.com

                   

4 Mar 2015
Misericordia para sanar las heridas del aborto
Por Carme Munté / Samuel Gutiérrez
Barcelona
 
Como enfermera en la maternidad de un hospital público de Cataluña. A sus 24 años, era la alegría de aquel centro, jovial y dicharachera, encantada con su profesión, que por aquellos tiempos todavía no contaba con los avances actuales. Escuchábamos a los bebés con "trompetas"... -explica- Era el momento de descubrir la vida y yo descubrí muchísimas. Era muy feliz ejerciendo mi profesión. En aquellos tiempos participé en unos 2.000 nacimientos." 
 
La alegría de A.D. se transformó en profunda tristeza una fría mañana del mes de enero. El director del centro le pidió que le preparara el quirófano, pero no el instrumental. Ella obedeció sin hacerse más preguntas... Al rato se asomó al quirófano para ver si necesitaba algo y lo que contempló le horrorizó: "Una mujer en la mesa de partos, cubierta totalmente con tallas verdes, el médico revestido y nadie más... Vi el quirófano y el gesto del médico reventando la cabeza de un bebé, que, por lo que sé ahora, pesaría quilo y medio. Vi moverse el bracito de la criatura, los pies... y sigo viéndolo todavía con una gran angustia y dolor." 
 
Pese al shock que provocó aquella experiencia en la joven enfermera y al cambio sustancial en su estado de ánimo, A.D. tuvo bloqueados estos recuerdos. Cada vez, sin embargo, que salía el tema del aborto, entraba en crisis y no podía evitar las lágrimas y la ansiedad. Como compensación, aunque esto lo ha sabido más tarde, se volcó por completo en su trabajo. Su afán era salvar bebés: "Una vida dedicada a la vida." Pero nunca volvió a ser la misma. 
 
Una vida dedicada a la vida
Ley del aborto Más de 30 años después de acontecidos los hechos, durante el debate público sobre la ley del aborto del gobierno socialista, aprobada en 2010, despertó de nuevo con gran virulencia en A.D. el recuerdo, no borrado, de la experiencia vivida. "Era un tema que tenía bloqueado, cerrado a cal y canto, hasta que el debate de la ley Aído provocó que se removiera todo de nuevo -constata con lágrimas en los ojos-. Se me desencadenó una situación psicológica insoportable..." Durante aquellos años, movida por el deseo de ayudar a las madres embarazadas, había entrado en contacto puntual con Pro-Vida. 
 
En 2009 participó en Zaragoza en uno de sus congresos nacionales (1) y expuso por primera vez en público lo que le había pasado. Algunos de los participantes en el congreso hablaron con ella. Le dijeron que tenía todos los síntomas de un síndrome postaborto y le animaron a buscar ayuda psicológica. El médico de cabecera la derivó a una psiquiatra que no la creyó... Casi la tomó por mentirosa, aunque le ofreció medicación para calmar la ansiedad. A.D. no aceptó y fue derivada a una psicóloga, también de la Seguridad Social, que le ayudó mucho, pero hasta un cierto límite: "Llegó un punto en que, para acabar la terapia, querían que cambiara la percepción y que no viera aquello como algo malo..." 
 
Precisamente, uno de los grandes dramas hoy es que los problemas de las personas que sufren las consecuencias del aborto no son reconocidos como tales y eso impide curar sus heridas. "Total, sólo eran cuatro células", dirán muchos. Lo que no saben es que una experiencia así marca para toda la vida. Las madres llevan a sus hijos en el corazón y quieren saber dónde están... Las consecuencias, además, no sólo les alcanzan a ellas sino a todas las personas que, de un modo u otro, han estado alrededor del aborto. Tras años de angustia solapada y pese a no haber llegado hasta el final en la terapia, el paso por la psicóloga dejó a A.D. más tranquila. Podía hablar del tema y la angustia había menguado. Quedaba, sin embargo, pendiente la sanación completa.
 
Proyecto Raquel de Barcelona 
La ayuda la encontró hace pocos meses en el Proyecto Raquel de Barcelona, una iniciativa de carácter diocesano que ofrece orientación y ayuda a las personas que sufren las consecuencias del aborto: "Allí empecé a tener presente a aquella mujer del quirófano, que no sé quién es y a la que nunca he culpabilizado, pues siempre la he considerado una víctima, y también al médico, al que nunca había podido perdonar..." A.D. inició un proceso de sanación personal que ha acabado dándole una paz que ni sospechaba: "Sigo llorando, pero lo hago con paz." Tomar conciencia del perdón y la misericordia de Dios le ha ayudado a curar las heridas de una experiencia en la que no participó directamente, pero que le dejó graves secuelas. "He ido mejorando poco a poco -acaba diciendo- y ahora me estoy capacitando para ayudar también a otras personas en circunstancias parecidas. Estoy aprendiendo cómo acercarme y consolar... Soy consciente del dolor, del sufrimiento, de la impotencia, de las consecuencias del aborto, porque lo he vivido. Sé lo que están pasando, pero al mismo tiempo soy un buen testimonio de que esa herida puede ser sanada." 
Notas
(1) IV Congreso Internacional por la Vida donde estuvo nuestra querida Magaly Llaguno y fue distiguida con el premio Humanidad   
9 Dic 2013

Testimonio de Judith

Enviado por Galsuinda

“Judit”, como dijo llamarse, asegura que la presión del entorno para que abortara, era cada vez más grande, “y yo me dejé convencer. Mi amigo me acompañó hasta el médico y después de algunos días decidí hacer el aborto en una clínica privada. El día que se llevó a cabo es como una quemadura: no se perdió la cicatriz.

17 Nov 2013

! Ya disponible!

Vida Humana Internacional y Spei Mater han desarrollado este curso en línea que sintetiza y expone de manera organizada, sencilla y al mismo tiempo profunda, una gran cantidad de información que cubre todos los principales temas provida e incluye la enseñanza de la Iglesia Católica sobre cada uno de ellos, aunque también su contenido es sensible a todas las personas.

12 Jul 2013

Adiós, querida Magaly

Enviado por Galsuinda
La noticia de la partida de Magaly no fue una sorpresa para muchos de nosotros que sabíamos que ella vivía con el tiempo prestado por gracia del Señor. Pero siempre deja una huella profunda en todos aquellos que tuvimos la suerte de haberla conocido.
Después de mi efectivo retorno a la Iglesia Católica en 1998 (en Medjugorje), me di cuenta que todo católico comprometido con su fe necesariamente debería defender la vida y la familia.
 
En el 2001 organizamos en Cochabamba, Bolivia, el Primer Encuentro Internacional por la Vida, donde estuvo de invitado como conferencista el Dr. Oscar Botta, afiliado de Vida Humana Internacional en la Argentina; fue gracias a él que pude conocer a Magaly Llaguno y Vida Humana Internacional.
En el 2002 y por sugerencias de Magaly Llaguno es que ANE provida Bolivia consiguió la afiliación a Vida Humana Internacional.
1 Jul 2013
Front Royal, Virginia - Con el corazón muy apesadumbrado, Human Life International anuncia hoy la muerte de nuestro querido amigo, Magaly Llaguno.
 
HLI presidente Padre Shenan J. Boquet, ha dicho "Como muchos sabían, el año pasado Magaly sufrió una recaída de su cáncer que ya era particularmente agresivo, lo que la lleva a poner a disposición su cargo en Human Life International a principios de este año para poder concentrarse principalmente en su salud y su tratamiento. Yo era uno de los muchos que fueron golpeados por su alegría y su paz incluso en medio de grandes sufrimientos durante el pasado año. Con los diferentes tratamientos y el dolor que estaba sufriendo, ella continuó enviando mensajes de correo electrónico y llamando a sus colegas para mantenerlos inspirados, para traducir y compartir artículos y documentos importantes, para mantenerse en la lucha con cada adarme de energía que le quedaba. Su amor y su gratitud a su familia, así como sus amigos y compañeros de trabajo provida; desde hace mucho tiempo era una fuente obvia de la alegría ".

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